




Hotel Der Kleine Prinz
Un restaurante de villa con cocina francesa y de Baden, té incluido
Sobre este hotel
La propia villa marca el tono: un edificio del siglo diecinueve restaurado, a cinco minutos a pie de los jardines del Kurpark y de la Caracalla Therme, con habitaciones decoradas individualmente, televisión de pantalla plana, minibar y baños elegantes con artículos de aseo incluidos. El restaurante Der Kleine Prinz sirve platos franceses junto a la cocina regional de Baden, y un té de la tarde, incluido en la tarifa, añade café, té y pequeñas pastas al ritmo diario. Las noches pueden cerrar junto a la chimenea con un libro de la biblioteca del hotel, un contrapunto tranquilo a la mesa que domina el resto del día.
- Restaurante gastronómico en el hotel
- Té de la tarde incluido
- A cinco minutos del Kurpark
- Habitaciones decoradas individualmente
Nuestra opinión
Los viajeros que se alojan aquí encuentran una estancia centrada en la mesa, construida en torno a un auténtico menú francés y de la región de Baden, con el té incluido que reparte la experiencia gastronómica a lo largo del día. Conviene a parejas y viajeros gastronómicos que prefieren un restaurante pequeño y de gestión personal a un gran salón de banquetes de hotel. Quien quiera varios lugares para cenar o un establecimiento más grande con piscina debería mirar hacia otro lado.
- Reserva mesa en el restaurante al reservar tu habitación, el menú también atrae a clientes externos
- Aprovecha el té de la tarde incluido en vez de saltártelo
- Toma prestado un libro de la biblioteca para una velada junto a la chimenea después de cenar
Por qué nos encanta
- Menú francés y regional de Baden
- Té de la tarde incluido en la tarifa
- Villa del siglo diecinueve restaurada
- Salón con chimenea y biblioteca del hotel
Por qué encanta a los huéspedesLa merienda con high tea incluida en la estancia es el detalle que las familias recuerdan del Hotel Der Kleine Prinz, una pausa que también disfrutan los niños. La villa restaurada del siglo XIX está a cinco minutos a pie de los jardines del Kurpark, buenos para pasear con cochecito. El salón con chimenea y la biblioteca del hotel van bien para noches tranquilas, y el restaurante gastronómico sirve cocina francesa y de Baden. Con un 8,9 en 1.152 opiniones, lo reservaría para familias con hijos mayores.