




Radisson Blu Beke Hotel, Budapest
Sobre este hotel
Radisson Blu Béke Hotel ocupa un edificio ornamentado que data de 1913, a dos minutos a pie de la estación de metro de Nyugati pályaudvar, lo que le da a la propiedad una conexión directa de tren y metro que pocos hoteles del centro pueden igualar. Las habitaciones tradicionales, con detalles de época, se combinan con un comedor de cocina húngara y un centro de negocios pensado tanto para el viajero de placer como para el de trabajo, con Dzsungel Kávézó és Étterem a tres minutos como alternativa más informal. La Basílica de San Esteban queda a unos ocho minutos en transporte público, y el aeropuerto a unos 35 minutos en taxi. El carácter de principios del siglo XX del edificio, conservado en gran medida intacto, le da a esta estancia de cuatro estrellas una autenticidad histórica real, no un interior moderno superpuesto sobre una fachada antigua.