
Fashion Boutique Hotel
Una piscina en la azotea y cena romántica en Gueliz
Sobre este hotel
Fashion Boutique Hotel combina una piscina en la azotea con un restaurante romántico y un bar en Gueliz, el barrio más contemporáneo de Marrakech. Las habitaciones familiares incluyen aire acondicionado, ducha a ras de suelo, artículos de aseo gratis y minibar, y un check-in y check-out privados añaden un toque boutique desde la llegada. Los servicios de belleza y la recepción 24 horas completan la propiedad, siendo la terraza en la azotea el mayor atractivo más allá de la propia habitación. El entorno de Gueliz cambia parte del ambiente histórico de la medina por un panorama más contemporáneo. Vale la pena confirmarlo directamente con el establecimiento en lugar de suponerlo por una foto.
- Piscina en la azotea
- Restaurante y bar
- Servicios de belleza
- Ubicación en Gueliz
Nuestra opinión
Conviene a viajeros que quieren una piscina en la azotea en Gueliz junto a un restaurante romántico propio, sin comprometerse con una dirección en la medina. La ducha a ras de suelo y las opciones de habitación familiar también la hacen viable para un grupo y no solo parejas. Quienes busquen específicamente acceso a pie a los zocos y a la plaza Jamaâ El Fna deberían mirar la ciudad vieja, ya que Gueliz queda realmente alejado.
- Reserva mesa en el restaurante propio para una noche romántica en lugar de ir a la medina.
- Usa la piscina en la azotea a última hora de la tarde para la mejor luz sobre el panorama de Gueliz antes del atardecer.
- Infórmate sobre los servicios de belleza con antelación si planeas un tratamiento de spa durante una estancia corta.
Por qué nos encanta
- Piscina en la azotea
- Restaurante romántico propio
- Duchas a ras de suelo en cada habitación
- Check-in y check-out privados
Por qué encanta a los huéspedesEl Fashion Boutique Hotel está en Gueliz, el barrio moderno de Marrakech, y su piscina en la azotea es lo que más atrae a las familias en las tardes de calor. Las habitaciones familiares tienen ducha a ras de suelo, cómoda con niños pequeños, y el restaurante con bar ahorra buscar dónde cenar tras un día largo. A la medina se llega con un trayecto corto en taxi, no a pie, así que lo sugiero a familias que prefieren un barrio más nuevo y noches tranquilas.